Iglesia Parroquial de San Pedro de Mezonzo

El templo de San Pedro de Mezonzo ocupa parte de una amplia zona ajardinada y de distribución del tráfico hacia fuera de la ciudad, proyectada como una plaza abierta de grandes dimensiones, de cuya ala N es el cierre a modo de un gran telón de fondo, lo cual lo ha convertido en un edificio emblemático y definidor de aquel espacio urbano, además de ser la iglesia de mayores volúmenes y aforo de La Coruña.

El proyecto último de este grandioso templo, totalmente extenso, se debe al arquitecto Francisco Echenique Gómez, que ideó una enorme fachada delimitada por dos torres cuadrangulares con campanario, de más de cuarenta metros de altura, según el estilo impuesto entonces por Ávalos y Muguruza, los arquitectos del Valle de los Caídos. Está construida mayormente de hormigón, con las partes nobles de piedra y mármol, dos enormes vitrales policromados a media altura para tamizar la luz al interior, y como único elemento escultórico externo un grupo pétreo de la Virgen y dos ángeles.

El visitante accede al interior por una escalinata granítica a todo lo ancho de la fachada, quedando sorprendido por la grandeza y luminosidad de esta iglesia de estructura al tiempo clásica y moderna, cuyas dimensiones de 60×30 m le dan una superficie de 1800 metros cuadrados, a mayores de la cripta con igual espacio y los edificios auxiliares en la parte trasera. Se desarrolla con planta de cruz latina y tres naves – la central de gran altura-, estando totalmente centrada en la capilla mayor, de elevada escalinata y grandioso presbiterio. Destacan en ella como elementos definitorios: el Cristo bizantino sobre un mural de vitraico, la enorme imagen del patrono y, en los laterales, dos series de apóstoles en hierro fundido y policromado, a juego con el sagrario, que está ornado de símbolos eucarísticos. La luz cenital que entra por la elevada cúpula de 30 m, encristalada cromáticamente para iluminar el interior, permite leer la leyenda mezonziana de la Salve Regina que la rodea; esa luminosidad interior se completa con ocho grandes vitrales en lo alto de las naves laterales. Es pena que no se puedan ver bien desde abajo las catorce telas del vía crucis, puestas como murales en un elevado entrepaño, a ambos lados de las bóvedas. Todos los elementos artísticos llevan la firma de autores modernos de categoría nacional: José Luis Sánchez, Penella, Espinós y Pardo Galindo.

La grandiosidad del espacio interior remarca la austeridad de las estructuras de este templo, aunque también transmite una cierta frialdad propia del estilo de la obra, lo cual se ha intentado moderar con varias imágenes representativas de las devociones más populares en la parroquia: el Nazareno, la Virgen del Carmen, Santa Rita, San Pancracio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s